El costo de informar: Entre la imprudencia vial y la intolerancia digital
Día 0
Sin embargo, tras la publicación, nos encontramos con una reacción que merece un análisis profundo. Lejos de debatir la seguridad vial o la responsabilidad ciudadana, una ola de violencia verbal se desató en nuestras redes sociales.
La función del periodismo y el límite del respeto
Es necesario aclarar, ante interpretaciones erróneas, que en ningún momento avalamos ni festejamos este tipo de exhibiciones. Por el contrario, las hacemos públicas porque lo que no se muestra, no existe para la agenda pública.
El rol del periodismo no es juzgar ni condenar —para eso está la Justicia y las fuerzas de seguridad—, sino informar y fomentar la formación de opinión. Esa opinión se vio reflejada de forma genuina en muchos ciudadanos preocupados, pero también dio lugar a un fenómeno alarmante: el ataque personal y sistemático.
El odio como amenaza democrática
Hemos notado con preocupación un nivel de agresión e incluso amenazas dirigidas hacia nuestro medio y, específicamente, hacia nuestro Director, Gonzalo Del Pino. Resulta paradójico que muchos de quienes destilan este odio sean seguidores del influencer en cuestión, quienes prefieren atacar al mensajero antes que cuestionar la peligrosidad de la acción filmada.
Debemos ser contundentes: la violencia de estos comentarios iguala o supera la peligrosidad de las maniobras negligentes en la calle. No vamos a tolerar que se atente contra la libertad de expresión, pilar fundamental de nuestra democracia. Se puede estar de acuerdo o no con un enfoque editorial, pero el insulto y la amenaza invalidan cualquier argumento.
"La libertad de prensa es la base de todas las libertades; sin ella, las demás son solo una ilusión."
Nuestro compromiso sigue intacto
Buscamos una sociedad más justa, con mayor empatía y respeto. A quienes nos apoyan y entienden que el periodismo es una herramienta de visibilización social, les damos las gracias. A quienes intentan silenciarnos mediante el amedrentamiento, les decimos que no vamos a claudicar.
Amamos esta profesión y tenemos el compromiso inquebrantable de informar a todo el Cordón Industrial. Lo seguiremos haciendo con la misma firmeza, le guste a quien le guste, y a quien no, también. El periodismo está para incomodar cuando la realidad así lo exige.
