
De Granadero Baigorria a Cosquín: La "Mini Sole" que cumplió su sueño bajo la lluvia
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El camino a la Plaza Próspero Molina suele estar empedrado de sueños, pero para Nazarena Segovia, el viaje a Cosquín este año fue mucho más que una visita turística. Con solo cuatro años de trayectoria en el canto, el baile y el zapateo, la joven de Granadero Baigorria se convirtió en la protagonista de una historia que parece sacada de un guion de película.

Todo comenzó con un sueño y una entrada comprada con seis meses de antelación. Días antes de partir hacia el festival, Nazarena y su familia grabaron un video para redes sociales con un objetivo claro: llegar a Soledad Pastorutti. La respuesta fue inmediata. El video se volvió viral y captó la atención de la producción de "La Sole", quienes la invitaron a participar de una actividad oficial en los emblemáticos escenarios de la Plaza San Martín.
Durante tres días intensos, Nazarena no descansó. Se presentó en el escenario de los callejeros, donde el público y la prensa empezaron a llamarla la "Mini Sole" por su energía y despliegue. Entre entrevistas y sesiones de streaming, la joven baigorriense demostró que está lista para los grandes escenarios, llevando el nombre de nuestra región a lo más alto del folclore nacional.
La noche del show de Soledad no fue fácil. Una lluvia persistente castigó a Cosquín durante toda la madrugada, pero Nazarena no se movió de su lugar. Al finalizar el concierto, cerca de las 5:30 de la mañana, se inició la verdadera travesía: seguir la caravana de la cantante de Arequito hasta el escenario donde ella misma inició su carrera.
“La verdad, muy contenta, abajo de la lluvia, fue un momento inolvidable. Sentí emoción, nervios, todos juntos·, expresó Naza.
Entre la multitud, Nazarena fue una de las tres personas seleccionadas para subir al escenario. Allí, entre lágrimas de emoción y nervios, pudo entregarle a Soledad un pañuelo personalizado, idéntico al que ella misma usa en sus presentaciones, sellando un encuentro inolvidable con una foto que ya es parte de su historia personal. "Fue una odisea llegar bajo la lluvia, pero valió la pena", relataron sus allegados.

Con el "sueño cumplido" y el reconocimiento de sus pares, Nazarena Segovia regresa a la región consolidada como una joven promesa. Su talento y carisma aseguran que, muy pronto, los escenarios del Cordón Industrial y del país volverán a verla brillar, ya no como una fan, sino como una artista con vuelo propio.



