

Durante la madrugada de este domingo 29 de marzo, lo que parecía ser una salida nocturna terminó en una intervención policial en el corazón de la ciudad. Personal del Comando Radioeléctrico Central debió actuar tras recibir múltiples alertas a través de la Central 911 por desórdenes en la vía pública.
Alrededor de las 01:30 horas, vecinos de la calle José Ingenieros al 500 denunciaron la presencia de un grupo de jóvenes que no solo ocasionaban ruidos molestos, sino que también se encontraban arrojando proyectiles —específicamente huevos— contra las fachadas de los domicilios particulares.
Una de las damnificadas se entrevistó con los efectivos policiales, detallando los inconvenientes sufridos dentro de su propiedad y la preocupación por el accionar del grupo.
Tras recabar los datos, las unidades móviles iniciaron un patrullaje preventivo por las inmediaciones. El despliegue dio resultados rápidos: en la intersección de Berón de Astrada y Sargento Cabral, la policía logró interceptar a cinco jóvenes de 16 años de edad.
Con el objetivo de garantizar la integridad física de los adolescentes y evitar posibles represalias de vecinos molestos, las autoridades procedieron al traslado de los mismos a la sede de la Comisaría 1ª bajo la figura legal de Resguardo de Menores.
Entrega a los progenitores
En cumplimiento con los protocolos vigentes de la Secretaría de Niñez y Adolescencia de la provincia de Santa Fe, se dio aviso inmediato a los padres de cada uno de los involucrados.
- Procedimiento: Los menores fueron entregados a sus responsables legales bajo acta de estilo.
- Notificación: Los progenitores fueron debidamente notificados sobre la falta cometida por sus hijos.
- Justicia: Las actuaciones correspondientes fueron remitidas a las autoridades competentes para dar seguimiento al caso.


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