
Condenaron a 10 años de prisión a un delincuente por una seguidilla de robos violentos en San Lorenzo y Arequito
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El pasado 31 de marzo de 2026, el Juez de Primera Instancia, Dr. Eugenio Romanini, resolvió homologar el acuerdo presentado por la Fiscalía y aceptado por la Defensa. Echeveste fue condenado a 10 años de prisión de cumplimiento efectivo.
La calificación penal impuesta fue de gran complejidad debido a la naturaleza de los hechos:
Robo calificado por el uso de arma de fuego, cometido en lugar poblado y en banda.
Robo calificado por el uso de arma blanca.
Tentativa de robo agravado por escalamiento.
El raid delictivo: De Arequito a San Lorenzo
La investigación, llevada adelante por los fiscales Carlos Ortigoza y Emiliano Ehret, logró reconstruir tres hechos clave que demostraron la peligrosidad del ahora condenado:
1. Tiroteo en Arequito (Mayo de 2024)
El primer hecho registrado ocurrió la madrugada del 22 de mayo de 2024. Echeveste, junto a un cómplice, escaló el tapial de una vivienda en calle Av. 9 de Julio al 1500. Tras forzar las aberturas, sustrajeron un revólver calibre .22.
La situación se tornó violenta cuando el propietario regresó a la casa y sorprendió a los delincuentes. En la huida, le dispararon a la víctima con su propia arma, impactando dos proyectiles en su glúteo antes de escapar en un automóvil.
2. Robo a mano armada y víctimas maniatadas (Enero de 2025)
Meses después, el 8 de enero de 2025, el delincuente irrumpió en un domicilio de calle H. Irigoyen al 2500, en San Lorenzo. Armado con un cuchillo, redujo a los moradores y les ató las manos. Del lugar se llevó pesos, dólares, alhajas de oro, dos celulares y una pistola Bersa calibre .22.
3. Caída y persecución por los techos (Enero de 2025)
El último hecho ocurrió apenas seis días después, el 14 de enero, en una vivienda de calle Santiago del Estero al 1300. Tras sustraer dinero, relojes y joyas, Echeveste intentó huir hacia un vehículo que lo esperaba.
La policía logró aprehender al conductor del auto en la intersección de Tucumán y Alte. Brown, donde se secuestró un morral con el botín. Sin embargo, Echeveste intentó una última maniobra de escape corriendo por los techos de la manzana. Finalmente, el personal policial logró cercarlo y detenerlo, poniendo fin a su actividad criminal.



