
Durísimas sanciones tras la batalla campal entre Santa Catalina y Barrio Vila
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El Honorable Tribunal de Disciplina de la Liga Regional Sanlorencina de Fútbol emitió el Boletín Oficial número 22/2026 con un conjunto de resoluciones de una severidad sin precedentes cercanos en la región. La medida surge como respuesta categórica a la batalla campal desencadenada durante el partido de Reserva entre el Club Defensores de Barrio Vila y el Club Santa Catalina "A", disputado el pasado 29 de agosto.
De acuerdo con el informe elevado por el árbitro principal Eliel Rodríguez y la evaluación realizada por los integrantes del Tribunal —el presidente doctor Sebastián Santiago y los vocales doctores Ricardo Arguello y Guido Pazzi—, los hechos de violencia tuvieron un desencadenante claro. El jugador Gian Lucas Saban, representante de Barrio Vila, le propinó un primer golpe de puño en el rostro a un futbolista rival.
Aquel ataque inicial desató una violenta trifulca generalizada entre ambos planteles que incluyeron trompadas y patadas recíprocas. La situación escaló a niveles incontrolables cuando personas ajenas al espectáculo invadieron el terreno de juego, lo que obligó a las autoridades arbitrales a suspender de forma definitiva el encuentro.
Penas individuales inflexibles para los futbolistas
El fallo del órgano disciplinario castigó con extrema dureza a los principales involucrados. Gian Lucas Saban, del Club Barrio Vila, recibió la sanción más severa al imponérsele 28 fechas de suspensión, al haber iniciado la batahola y tras decaer su derecho de defensa por no presentar el descargo correspondiente dentro del plazo conferido.
Dentro del mismo club, los jugadores Kevin Espíndola, Uriel Garcilazo y Alejo Vera sufrieron una sanción de 24 fechas de suspensión cada uno. A pesar de que intentaron justificar su accionar manifestando haber reaccionado ante agresiones previas, el Tribunal remarcó que la réplica o venganza no encuadra en los supuestos reglamentarios de la legítima defensa.
Por parte del Club Santa Catalina, los futbolistas Brian Medina y Facundo Ferraris fueron suspendidos por 20 fechas cada uno. Si bien ambos presentaron documentación médica y fotografías para certificar las lesiones sufridas, las pruebas del informe arbitral confirmaron que respondieron a los ataques con golpes de puño y empujones hacia sus oponentes.
La lista de sancionados en el campo de juego se completa con Lautaro Moschen, de Barrio Vila, quien recibió 6 fechas de suspensión por dirigirse con provocaciones de palabra y tono violento hacia la máxima autoridad arbitral. Por su parte, el jugador Lautaro Ramos permanece suspendido de forma provisoria mientras el cuerpo disciplinario aguarda una rectificación o ratificación del informe arbitral respecto a su expulsión en la planilla del partido.
Severas consecuencias institucionales y económicas
El castigo trasciende lo puramente individual e impacta de lleno en la economía y en el presente deportivo de ambas instituciones. Al no haber logrado deslindar responsabilidades por la invasión del público de sus respectivas parcialidades, el Tribunal determinó dar por perdido el partido a ambos clubes, registrándose un resultado de cero gol a favor y un gol en contra para cada institución.
Asimismo, tanto Barrio Vila como Santa Catalina sufrieron la quita de 6 puntos en la tabla de posiciones del campeonato de Reserva y fueron penalizados con una multa económica de cumplimiento efectivo equivalente a 510 valores entrada cada uno. En el mismo dictamen, la denuncia presentada por una supuesta agresión al juez de línea Patricio Fernández fue archivada por insuficiencia probatoria al no figurar respaldada en el informe del árbitro principal


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